El ministro de Economía y Competitividad defendió los buenos resultados de las reformas estructurales adoptadas por España
La ciudad australiana de Cairns acogió durante dos días el encuentro entre los ministros de Economía y presidentes de los bancos centrales del G20 dedicado a las estrategias de crecimiento, y que sirvió de preámbulo para la cumbre de líderes que tendrá lugar en noviembre en la ciudad de Brisbane.
En el encuentro, el ministro de Economía y Competitividad español, Luis de Guindos, defendió las reformas estructurales adoptadas por el Gobierno de Mariano Rajoy y se mostró partidario de combinar una política de estímulos fiscales con las reformas, pero destacó que estas medidas de ajuste no solo sirven para mejorar la productividad y competitividad de la economía, sino que además “mejoran los canales de estímulo de las políticas fiscales y monetarias”. En este sentido, Luis de Guindos afirmó que en España están comenzando a tener efecto estas reformas estructurales, como demuestra el aumento de la demanda interna.
Durante su intervención, también expuso la evolución de la economía española, de la que destacó cómo en los últimos trimestres “ha conseguido mejores resultados que las de sus socios de la eurozona”, siendo el primer año tras la crisis en el que han mejorado todos los indicadores económicos. De esta forma, el ministro español reconoció el efecto que han tenido las medidas tomadas por el Banco Central Europeo que han resultado un impulso para las exportaciones españolas. Sin embargo, también reconoció la influencia que supone para España la deriva del continente europeo, advirtiendo: “España no es inmune a la desaceleración de la eurozona”.
Por otra parte, el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, apoyó las políticas adoptadas por el Estado español, a las que puso como modelo. En su opinión, estas medidas se desarrollan en la dirección acertada, aunque destacó que “quedan muchas cosas por hacer, sobre todo en materia de reducción del desempleo”.
Esta reunión ministerial del G20 ha servido para alcanzar acuerdos como una iniciativa global para promover las infraestructuras, que incluye la implementación de una agenda multianual para ayudar a enlazar proyectos con inversores tanto públicos como privados; un plan para aumentar la consistencia de los bancos que imponga sistemáticos requerimientos de capital para proteger a los contribuyentes en caso de bancarrota y el mantenimiento del compromiso para implementar en 2015 el plan contra la erosión de la base tributaria y el movimiento de beneficios para evitar la evasión fiscal por parte de empresas multinacionales.
El grupo de los 20 está compuesto por la Unión Europea, el G7 (que incluye a Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia), Arabia Saudí, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Rusia, Suráfrica y Turquía. España acude a estas reuniones en calidad de país invitado desde el año 2010.
El ministro español acudió además a un debate sobre políticas fiscales y crecimiento donde participó en un grupo de trabajo del que también formó parte Wolfgang Schäuble, ministro de Finanzas alemán.