La delegación conoció la historia, estructura y alcance internacional de la mayor agencia de noticias en español del mundo | Ver el Resumen del Programa en PDF
Fundada en 1939, la Agencia EFE cumplirá 87 años el próximo mes de febrero como la principal agencia de noticias en español del mundo. Con una plantilla de más de 1.100 empleados, EFE mantiene una presencia global a través de corresponsalías en más de 120 países, lo que le permite ofrecer cobertura informativa desde todos los continentes. Desde sus inicios, la agencia ha evolucionado hasta convertirse en un proveedor multimedia que abarca prensa escrita, radio, televisión e internet.
José Manuel Sanz Mingote, director de Relaciones Institucionales de EFE, y Cristina Ozaeta, editora sénior —quienes ya habían conocido a los Líderes en un almuerzo el día anterior—, fueron los encargados de mostrar la historia y el funcionamiento de la agencia.
Al igual que otras compañías de sectores estratégicos, EFE forma parte del holding estatal SEPI (Sociedad Española de Participaciones Industriales). SEPI posee participaciones mayoritarias en catorce empresas, diez afiliadas y unas cien filiales indirectas. Entre las primeras se encuentra la agencia de noticias, de la que el Estado posee el 100% del capital.
En cuanto a su estructura, EFE tiene presencia en las 17 comunidades autónomas, además de en Ceuta y Melilla. Las delegaciones más relevantes dentro de España son las de Madrid, Barcelona, Sevilla y el País Vasco. En el plano internacional, EFE está presente en 180 ciudades de 110 países, con una plantilla de unos 400 trabajadores —entre periodistas y personal administrativo— en el exterior, y 700 más en España, lo que suma un total de 1.100 empleados. Esto la convierte en uno de los mayores empleadores de periodistas del país, solo superada en tamaño por RTVE.
Los Líderes se interesaron especialmente por la presencia de EFE en la región Asia-Pacífico. José Manuel Sanz Mingote señaló que la delegación principal de la zona se encuentra en Bangkok, aunque la agencia también dispone de oficinas en Tokio, Pekín y Nueva Delhi, así como de corresponsales en las principales ciudades. En el caso de Australia, EFE cuenta con una corresponsalía en Sídney. La agencia produce contenidos en español, inglés, portugués y árabe, lo que garantiza un amplio alcance lingüístico. En España, también ofrece información en catalán.
Además, el director de Relaciones Institucionales de la agencia explicó que EFE es el principal accionista de la European Pressphoto Agency (EPA), una iniciativa en la que participan las agencias nacionales de ocho países: Grecia, Países Bajos, Italia, Suiza, Portugal, Hungría, Polonia y España. Esta agencia “nos provee de fotos, vídeos y cada vez más información”.
A raíz de una pregunta sobre el pasado franquista de la agencia —fundada poco antes del final de la Guerra Civil—, José Manuel Sanz Mingote aclaró un punto poco conocido: EFE no fue originalmente una entidad pública, sino una empresa privada financiada por bancos españoles que decidieron invertir en el proyecto. Más tarde, hacia finales de los años cincuenta, el Estado adquirió la mayoría del capital, aunque dejó una parte en manos privadas. Esa estructura mixta perduró hasta la Transición democrática, cuando la agencia pasó a ser completamente estatal. Desde entonces, EFE ha estado bajo la supervisión de la Presidencia del Gobierno y, más tarde, integrada formalmente en SEPI.
Por ello, señaló Sanz Mingote, EFE está sujeta al control del Parlamento, del Tribunal de Cuentas, de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) y de la Comisión Europea. Bruselas ha reconocido oficialmente a la agencia como SIEG (Servicio de Interés Económico General), una categoría que permite a empresas públicas desempeñar actividades comerciales dentro de un mercado liberalizado, pero con la posibilidad de recibir financiación estatal. Se trata de un caso similar al de los servicios postales o ciertos transportes públicos. El motivo: EFE cumple funciones informativas esenciales, como mantener su red exterior, que no son rentables pero sí de interés público. En Europa solo existen dos casos con este tipo de estatus: la propia EFE y la francesa AFP, que fue la primera en obtenerlo.
Por lo tanto, EFE no recibe subsidios directos de la UE, sino una compensación estatal regulada y autorizada por la Comisión Europea. Para recibirla, la agencia debe rendir cuentas periódicamente y justificar los fondos percibidos, que ascienden a unos 54 millones de euros, una cifra que —según Latika M. Bourke— no representa una cantidad significativa dentro de los presupuestos del Estado.
A continuación, la conversación derivó hacia la línea editorial de la agencia. A preguntas de los Líderes sobre si EFE recibe acusaciones de parcialidad —como sucede con otras instituciones, entre ellas la BBC o la ABC—, José Manuel Sanz Mingote indicó que no suele ser el caso. De hecho, recordó: “Cuando el actual presidente, Miguel Ángel Oliver, compareció en el Parlamento para decidir su nombramiento, obtuvo la aprobación de la izquierda y la abstención de la derecha”, algo inédito en la historia reciente de la agencia. Además, los principios básicos de EFE establecen la ausencia de orientación ideológica, el compromiso con la veracidad de los hechos, la consulta de todas las fuentes, el rechazo de la manipulación y el respeto a la ética profesional.
Con el objetivo de encontrar nuevas fuentes de ingresos, EFE ha desarrollado en los últimos años portales de acceso gratuito orientados al público general. Entre los más destacados se encuentran EFE Verde, EFE Salud, EFEminista y EFE Verifica, un servicio de verificación de noticias inspirado en una experiencia pionera de AFP.
Entre los mecanismos internos que garantizan la independencia periodística y el profesionalismo de la plantilla, Sanz Mingote destacó el Consejo Editorial, un órgano colegiado elegido cada dos años por los propios periodistas de la agencia y encargado de velar por el cumplimiento de la Carta Editorial y el código deontológico de la compañía.
EFE dispone también de su Libro de estilo, que constituye la guía esencial para todos los periodistas de la agencia, ya que define los criterios de redacción, ética y tratamiento lingüístico de la información. Asimismo, cuenta con el Manual de español urgente, una iniciativa conjunta con la Real Academia Española para resolver dudas relativas al uso del idioma, no solo entre los periodistas, sino también entre estudiantes, empresas y otros usuarios.
Ante la pregunta de en qué variedad del español escriben, el directivo de EFE indicó que la agencia emplea un español estándar internacional, basado en el castellano pero sensible a las particularidades del idioma en América Latina.
De cara al futuro, concluyó José Manuel Sanz Mingote, la agencia busca ampliar su presencia en el sector corporativo mediante el desarrollo de productos y servicios especializados. Esta diversificación, reconoció, es un reto, pero resulta esencial para el desarrollo de la empresa: “Queremos ser considerados la cuarta agencia de noticias más importante del mundo, no solo en términos de plantilla, sino también de influencia”. Un objetivo que no resulta sencillo, ya que “la competencia es muy dura”, aunque EFE considera que en este sentido es líder en los países hispanohablantes.
Tras la reunión, los Líderes tuvieron la oportunidad de visitar el archivo de imágenes de la agencia EFE, donde se conservan multitud de documentos de importancia histórica que se remontan incluso a antes de 1939, año de su fundación. La visita concluyó con un recorrido por las distintas dependencias de la agencia, como las salas de redacción y coordinación.
Asistentes a la reunión:
José Manuel Sanz Mingote: Director de Relaciones Internacionales de la Agencia EFE
Cristina Ozaeta: Editora Senior de la Agencia EFE