La protección de hospitales, universidades e infraestructuras críticas y el rápido avance de la inteligencia artificial centraron la visita de los Líderes a esta institución
La Agencia de Ciberseguridad de Cataluña es una de las más importantes del sector en Europa. Se trata de una entidad pública cuya labor se asienta en cuatro pilares principales: desplegar el servicio de ciberseguridad, promover una cultura de seguridad, asegurar la ciberseguridad del sector público y desarrollar el sector de la ciberseguridad.
Los Líderes se reunieron en la sede de la agencia con la Jefa de Captación y Gestión de Fondos, Mónica Espinosa, y con Karina Gibert, decana del Colegio Oficial de Ingenieros Informáticos de Cataluña. El encuentro permitió presentar el modelo catalán de protección digital y explorar proyectos conjuntos relacionados con inteligencia artificial, seguridad de datos, infraestructuras críticas, computación cuántica y formación de profesionales.
La participación de Australia en Horizon Europe abre además nuevas posibilidades para incorporar organizaciones australianas a determinados proyectos europeos y facilitar la creación de consorcios internacionales.
En el marco de su papel de protección de las administraciones y los servicios públicos, así como en la prevención, detección y respuesta ante incidentes, sanidad y universidades se encuentran entre los sectores prioritarios para la Agencia. Los centros universitarios manejan grandes cantidades de datos, propiedad intelectual e investigaciones sensibles, mientras que los hospitales dependen cada vez más de sistemas digitales para prestar atención a los pacientes.
La digitalización de hospitales, redes energéticas, sistemas de agua y otras infraestructuras críticas genera nuevas oportunidades, pero también nuevas superficies de ataque. En el caso del agua, por ejemplo, la incorporación de sensores y sistemas de control digital introduce necesidades específicas de protección.
Los participantes destacaron la importancia de incorporar a los usuarios finales desde las primeras fases de los proyectos. Contar con un hospital, una administración, una universidad o una infraestructura que pueda probar una tecnología en condiciones reales permite demostrar su utilidad y facilitar su posterior implantación.
Universidades, empresas y centros de investigación trabajan en ámbitos como ciencia de datos, computación avanzada, 5G, inteligencia artificial y ciberseguridad. Entre las infraestructuras mencionadas se encuentra el Barcelona Supercomputing Center, junto con grupos universitarios especializados en visión artificial, procesamiento del lenguaje, reconocimiento de voz y otros campos de la IA.
El IDEAI Research Centre de la Universitat Politècnica de Catalunya constituye otro de los referentes del ecosistema, con actividad investigadora y proyectos de transferencia tecnológica. Esta concentración de capacidades facilita la creación de proyectos que combinen investigación, empresas, administraciones y usuarios finales.
Entre los puntos débiles del ecosistema destaca la falta de profesionales especializados. Según señaló Karina Gibert, las universidades están ampliando su oferta formativa, pero el crecimiento de la demanda obliga también a aumentar la capacidad docente y a atraer nuevos perfiles al sector tecnológico.
Una de las posibles soluciones a este problema es incrementar la presencia de mujeres en las carreras tecnológicas. Para ello se llevan a cabo programas que trabajan desde las primeras etapas educativas para ofrecer referentes, combatir estereotipos y acompañar a las estudiantes durante su formación y posterior trayectoria profesional.
La participación de Australia en Horizon Europe ofrece un nuevo marco para estrechar los vínculos entre ambos ecosistemas. El reto será identificar convocatorias adecuadas y construir consorcios en los que universidades, centros de investigación, empresas y usuarios finales aporten capacidades complementarias.
Para Cataluña, la incorporación de socios australianos supone ampliar las redes internacionales y acceder a nuevos conocimientos y experiencias. Para Australia, la colaboración ofrece una vía de entrada a proyectos europeos y a un ecosistema científico y tecnológico consolidado.
El encuentro puso así de manifiesto que la cooperación puede ir más allá de la ciberseguridad e incluir inteligencia artificial, computación cuántica, salud digital, protección de infraestructuras, agua, energía y gobernanza tecnológica. Horizon Europe aparece como uno de los principales marcos para convertir estas conexiones en proyectos concretos.
Asistentes a la reunión:
Mónica Espinosa, Jefa de Captación y Gestión de Fondos de la Agencia de Ciberseguridad de Cataluña
Karina Gibert, decana del Colegio Oficial de Ingenieros Informáticos de Cataluña